Reino Unido.- Una abuela afirma que vivía un infierno a diario: pesaba 180 kilos (396.8 libras) y tomaba 20 medicamentos distintos. Pero todo cambió y su transformación es asombrosa, al punto que se volcó al fisicoculturismo. Dee Hodgson, de 53 años, luchaba con varias condiciones de salud debido a su tamaño, incluida la diabetes tipo dos, y vivía en constante agonía. (Seguir leyendo…)

