Una escena de película se vivió en el Aeropuerto Andrés Sabella de Antofagasta, en Chile. Un sujeto, en aparente estado de embriaguez, para evitar ser detenido por acusaciones de amenazas y daños, fingió caerse por las escaleras, simulando golpearse en la cabeza en repetidas ocasiones y rodando hasta el final de los escalones.


