El motivo por el que el piloto decidió volver a París es el riesgo de incendio que supone un móvil sobrecalentado
Pasajeros utilizando los móviles en un avión. (Getty Images)
Los aviones no pueden dar marcha atrás o frenar un viaje una vez ha comenzado, salvo en situaciones extremas. Por lo menos, así es en la teoría, y así se produce en la mayoría de casos. Los horarios son exigentes y la posibilidad de coincidir con otro vuelo en un aterrizaje no esperado es un enorme peligro.

