Según las últimas cifras recopiladas por la ONG Amnistía Internacional en 2022, 55 países tenían la pena de muerte aún en vigor. Nueve de ellos la imponían solo para los crímenes más graves, como asesinatos múltiples o crímenes de guerra. 23 la mantenían, pero no la habían utilizado en, al menos, 10 años. (Seguir leyendo…)

