El día de su muerte, el pasado jueves, la señora Altagracia Verolinys Rodríguez, de 65 años, había llamado a su victimario, Romer Montrefil, para que le desyerbara algunas hojas de las plantaciones de su patio. La víctima le había servido alimentos antes de que comenzara a trabajar. Al concluir el oficio, el haitiano le pidió más dinero de lo que estaba acostumbrado a percibir, por lo que Altagracia le habría manifestado que siempre le pagaba la cantidad acordada. (Seguir leyendo…)

